
Son una magnífica fuente de hidratos de carbono (60% aprox.) y por tanto de glucosa, además de contener proteína vegetal (20% aprox.), fibra, minerales como el calcio, hierro, magnesio y zinc, y vitaminas como la niacina, ácido fólico (especialmente en los garbanzos), y vitamina B6 (en lentejas y alubias o judías).
Su bajo Índice Glucémico (IG) las convierte en alimento indicado en todas las dietas saludables, e indispensable para deportistas, personas activas, mujeres embarazadas, niños en crecimiento, escolares, adolescentes y personas mayores.
Su aporte calórico es aproximadamente de 150 Kc por cada 100 gramos
Es recomendable su consumo dos veces semanales durante todo el año, alternando las diversas variedades.
Combinando en un plato arroz y legumbres, se consigue la ingesta de proteínas equivalente a la de la carne, o incluso mayor, evitando con ello sus desventajas.
Con las legumbres y el arroz se pueden cocinar guisos y guarniciones calientes adecuadas para el invierno, y simplemente hervidas para añadir en ensaladas durante el verano.