
En su legado médico define el cuerpo humano como un todo armónico cuyas partes están en mutua interdependencia y cuyos actos son solidarios unos con otros. Las diferentes partes del cuerpo, cualquiera que sea la localización primitiva del mal, se lo comunican una a otra.
Hipócrates puede considerarse como el primer científico de la nutrición, estudiándola como fuente de nuestra salud o de nuestra enfermedad. Hoy sus principios son más válidos y más actuales que nunca antes, principalmente debido a que nuestra moderna alimentación industrilizada ha derivado en variaciones nutricionales de gran alcance.
Por ello y por el bien de nuestra salud, es necesario conocer y proteger la estrecha y natural relación entre los nutrientes necesarios para la vida y su correcta producción, administración y asimilación.